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“El presidente Kadírov es leal a Putin, no a Rusia” PDF Imprimir E-mail
Federación Rusa - Política, economía y relaciones internacionales
Escrito por Nationalia, 12/3/2015   
Miércoles, 25 de Marzo de 2015 00:00

El pasado 12 de marzo los compañeros de Nationalia (CIEMEN) realizaron una entrevista a la coordinadora de la campaña "Chechenia, rompamos el silencio". Aquí la reproducimos:

- El independentismo checheno armado de la década de 1990 dejó paso, hace años, a una insurgencia pancaucásica de signo islamista –el Emirato del Cáucaso- que parece que ahora pasa por dificultades. Dentro del Emirato del Cáucaso ha surgido una disputa entre los leales al emir Ali Abu Mukhammad Al Daguestani, y los que han jurado lealtad al califa del Estado Islámico, Abubakr Al Baghdadi. ¿Cuál es el alcance del conflicto? ¿Qué impacto puede tener sobre el terreno?

- El nivel de violencia en el Emirato del Cáucaso disminuyó bastante en 2014, principalmente por dos razones. Por un lado, para garantizar la seguridad de los Juegos Olímpicos de Sochi, los servicios secretos de seguridad rusos actuaron contra los líderes insurgentes, muchos de los cuales fueron asesinados; cuando quiere, el FSB sabe trabajar muy bien. La segunda razón es que, sobre todo en Daguestán, nuevos jóvenes atraidos por el yihadismo se han unido a la lucha armada pero no al Emirato del Cáucaso, sino que se han ido a luchar a Siria. Algunos se han enrolado en el Estado Islámico y otros han ido a parar a otros grupos de norcaucásicos que combaten en Siria.

- El independentismo checheno armado de la década de 1990 dejó paso, hace años, a una insurgencia pancaucásica de signo islamista –el Emirato del Cáucaso- que parece que ahora pasa por dificultades. Dentro del Emirato del Cáucaso ha surgido una disputa entre los leales al emir Ali Abu Mukhammad Al Daguestani, y los que han jurado lealtad al califa del Estado Islámico, Abubakr Al Baghdadi. ¿Cuál es el alcance del conflicto? ¿Qué impacto puede tener sobre el terreno?

- El nivel de violencia en el Emirato del Cáucaso disminuyó bastante en 2014, principalmente por dos razones. Por un lado, para garantizar la seguridad de los Juegos Olímpicos de Sochi, los servicios secretos de seguridad rusos actuaron contra los líderes insurgentes, muchos de los cuales fueron asesinados; cuando quiere, el FSB sabe trabajar muy bien. La segunda razón es que, sobre todo en Daguestán, nuevos jóvenes atraidos por el yihadismo se han unido a la lucha armada pero no al Emirato del Cáucaso, sino que se han ido a luchar a Siria. Algunos se han enrolado en el Estado Islámico y otros han ido a parar a otros grupos de norcaucásicos que combaten en Siria.

Es verdad que algunos combatientes que en Chechenia y en Daguestán ya tenían disputas anteriores con Al Daguestani, ahora han jurado lealtad a Al Baghdadi. Pero por esta misma razón ahora ya no pueden pertenecer al Emirato del Cáucaso: quedan fuera de su paraguas de protección y de sus redes de seguridad.

Lo importante será ver qué pasarán cuando regresen los combatientes que, a pesar de haberse ido a Siria, continúan siendo leales al Emirato del Cáucaso: tendrán más experiencia, dinero y amras. Si los servicios secretos rusos trabajan bien, los podrán parar en buena medida. Otra cosa es que por desidia, por sus propios intereses, les convenga tener una zona inestable.

- ¿Estos intereses de inestabilidad también son los del presidente checheno, Ramzán Kadírov, firme aliado del Kremlin y del presidente ruso, Vladímir Putin?

- Si en Chechenia todo estuviera en calama, Kadírov no sería necesario; sería prescindible. Y esto, obviamente, a él no le interesa. Quiere continuar siendo el garante de que Chechenia está bajo control.

- Con mano de hiero. Pero ahora circula otra teoría: en Moscú, mantener la situación actual de represión en Chechenia cuesta millones de rublos, y como el precio del petróleo ha bajado significativamente –y de la venta del petróleo de Rusia se obtienen muchos beneficios-, la posición de Kadírov está en peligro. ¿Es una teoría plausible?

-Los rublos siempre  podrán sacarlos de un lado para ponerlos en otro. Ahora mismo, en Rusia se están produciendo recortes en hospitales. Las proiridades son las que son, y se podrá continuar enviando dinero a Chechenia para mantener el sistema.

- ¿Cómo podría entonces caer Kadírov?

- Si Putin cayera también.

- Eso no parece probable a corto plazo.

- No. Otro asunto sería que alguien (insurgentes o algún enemigo personal) asesinase a Kadírov. Entonces el problema sería quién lo sustituiría. Sin embargo, creo que hoy por hoy, este sustituto no existe.

- ¿Hasta qué punto es cierto que Kadírov es el amo del Cáucaso, como dicen algunos críticos con él y con la estrategia del Kremlin?

- No estoy nada segura de que Kadírov sea el amo del Cáucaso. El Kremlin tiene suficiente vista como para no permitir que controle todo el Cáucaso. En Chechenia sí que hace lo que quiere, pero no en el entorno. Yunus-Bek Yevkurov, presidente de Ingushetia –una república vecina de Chechenia y más pequeña- le ha parado los pies más de una vez, y ha tenido enfrentamientos verbales con él.

- ¿Cómo funcionan las cosas en Ingushetia?

- En relación con la insurgencia, Yevkurov tiene una estrategia completamente diferente a la de Kadírov. En Ingushetia hay una comisión que se encarga de mantener el diálogo con los insurgentes, algunos de los cuales incluso se han reintegrado a la vida civil. Esto está funciomando muy bien. En 2008 y 2009 Ingushetia era el punto más caliente del Cáucaso sólo por detrás de Chechenia. Ahora es de las repúblicas más pacíficas gracias a esta visión estratética de Yevkurov

- Dices que el poder de Kadírov dentro de Chechenia sí que es muy grande...

- Por todos lados en el norte del Cáucaso hay dos tipos de cuerpos de seguridad: federal y local. En todos menos en Chechenia. Formalmente, sus cuerpos de seguridad dependen de Moscú, pero en realidad se subordinan única y exclusivamente a Kadírov. Esto quiere decir que para el Kremlin es mucho más fácil cambiar cualquier otra líder de una república.

Por ejemplo, el grueso de los cuerpos de seguridad daguestaníes no dependen del presidente de Daguestán, sino de Moscú. En cambio, en Chechenia, si el Kremlin sustituyera a Kadírov y a él no le pareciera bien, hay 20.000 hombres armados que no dependen del Kremlin ni necesariamente le juran lealtad. Es como un ejército privado que le han permitido organizar a Kadírov. Y muchos son combatientes reciclados.

hospitales. Las proiridades son las que son, y se podrá continuar enviando dinero a Chechenia para mantener el sistema.

- ¿Combatientes de cuándo?

- De las dos guerras chechenas de la década de 1990, combatientes que habían luchado del bando checheno.

- Eran independentistas.

- Sí. Kadírov también lo fue durante la primera de las dos guerras.

- ¿Los chechenos han abandonados sus anhelos de independencia?

-  Hay de todo, pero mayoritariamente diría que continúan siendo independentistas. Sí que es cierto que, cuando estuve en Chechenia, me encontré un discurso muy diferente respecto a esta cuestión entre hombres y mujeres: los hombres estaban más interesados en hablar de política y de una futura Chechenia independiente, mientras que las mujeres mantenían un discurso más bien de rechazo a la independencia, poniendo muy por delante la paz, la estabilidad y la protección de sus familias.

- Y a escala gubernamental, ¿cuál es la posición respecto de la independencia?

- Es un tema que no todos comentan abiertamente. La línea oficial siempre dice que los chechenos quieren ser libres y no se quieren separar de Rusia. Pero en una visita a Chechenia, gente cercana a Kadírov, off the record, me reconoció que ni siquiera él quiere estar con Rusia.  Me dijeron que Kadírov ahora está haciendo tiempo para que el pueblo checheno se pueda recuperar [de las guerras] y, de aquí a unos años, volver a intentar la independencia. De hecho, Kadírov es leal a Putin, no a Rusia.

- ¿Qué quieres decir con eso?

- Los chechenos tienen muy interiorizado el concepto del honor y de la lealtad. Kadírov eso lo tiene muy presente hacia Putin, pero no hacia [el primer ministro ruso y ex presidente] Dmitri Medvédev, por ejemplo. Si la persona de referencia del Kremlin cambiara, Kadírov podría argumentar que su lealtad no era hacia Rusia, sino hacia Putin.

- ¿ Cómo son las personas que rodean a Kadírov?

- En Chechenia conocí gente que trabajaba con él pero que no se sentían nada a gusto ni con el trato de Kadírov ni con sus políticas. Kadírov sale de vez en cuando en la televisión con sus ministros y los reprende, los humilla. Para un checheno eso es gravísimo, puede llegar a ser causa de un asesinato de honor. Tener en tu círculo cercano gente con la que estás mal no es sano. Y puede ser que alguno que lo tenga todo perdido decida llevárselo por delante.

El entorno de Kadírov se ha de entender como una figura de círculos concéntricos. Tiene un núcleo duro absolutamente leal, que se beneficia económicamente de su posición y que goza de impunidad total, pero a medida que te alejas, esa lealtad y las oportunidades se van difuminando.

- A raíz del asesinato de Borís Nemtsov, la pista chechena vuelve a estar en primera línea. Recientemente se ha producido la detención de algunas personas sospechosas de ser los autores de la muerte del líder opositor. ¿En qué medida es verosímil que los chechenos, de nuevo, sean culpables de un asesinato en Rusia?

- Poco después de las detenciones se conoció que uno de los detenidos, el teniente Zaür Dadaiev, hacía 10 años que formaba parte del batallón checheno Sever, controlado directamente por Kadírov. Dadáiev era subcomandante del batallón y había sido condecorado con una Medalla al Valor.

Es la primera vez que alguien tan cercano al presidente checheno es detenido en Rusia. Eso es nuevo, y me hace pensar do cosas: por un lado, que Dadáiev realmente sí tuvo un papel real en el asesinato, posiblemente fuera el ejecutor. Si hubieran querido utilizar un cabeza de turco, habrían elegido a alguno –quizá también checheno- mucho menos conocido.

Por otro lado, ¿por qué ha sido detenido alguien tan cercano a Kadírov? Posiblemente porque a alguien le interesaba que eso se supiera... No me extrañaría que detrás de ese asesinato y de la detención de Dadáiev hubiera todo un entramado de pugnas entre los cuerpos de seguridad federales y los hombres de Kadírov que quieren convertirse en piezas fundamentales del Kremlin.

- ¿Y la versión oficial de que Nemtsov fue asesinado por haber apoyado a Charlie Hebdo en el asunto de las caricaturas sobre Mahoma?

- Hay muchas fisuras. Se hace difícil de creer la hipótesis de que Dadaiev decidiera asesinar a Nemtsov por su cuenta después de que éste, supuestamente, hiciera comentarios ofensivos contra los musulmanes después del asunto de Charlie Hebdo. Nemtsov era bastante moderado en su discurso sobre el islam, y en la esfera política rusa es fácil encontrar comentarios mucho más ofensivos hacia los musulmanes que los que Nemtsov hubiera podido hacer. Si hubiera sido un crimen motivado por el odio religioso, Nemtsov no habría de haber sido la víctima.

Además, no olvidemos: Dadaiev no es un yihadista. Es más, su principal tarea dentro del batallón Sever es luchar contra los islamistas radicales del Emirato del Cáucaso. Sería una contradicción que él hubiera actuado de esa manera.

- Otro foco de conflicto en la esfera exsoviética es Ucrania. En Donbass está vigente un algo el fuego –Minsk 2- que, a pesar de esto, ha sido violado en diversos lugares: Debaltseve, Donetsk y el entorno de Mariúpol, principalmente. Teniendo en cuenta que ya ha habido un alto el fuego anterior –Minsk 1- que no se ha respetado, ¿hasta qué punto es plausible que en realidad

los rebeldes prorrusos no tengan intención de parar  los combates sino, por el contrario, seguir avanzando hasta ocupar la franja que conecta el Donbass con Crimea? ¿Esta teoría es compatible con la que propugna que a Rusia lo que le interesa no es la anexión del Donbass sino la aparición de un nuevo conflicto congelado al estilo de Transnistria en Moldavia?

- La intención de llegar a un conflicto congelado la veo evidente: el objetivo de Rusia nunca ha sido anexionarse el Donbass, sino dejarlo dentro de Ucrania para poder desestabilizarla e influir en su política exterior para que Kíev no avance ni hacia la integración de la UE ni hacia la de la OTAN.

Los avances de las milicias prorrusas no han encontrado oposición seria por parte del ejército ucraniano – que tampoco tiene la capacidad- ni de los supuestos aliados de Ucrania. El corredor de Crimea es secundario y en todo caso dependerá de si Rusia ve que puede conseguirlo sin que haya grandes consecuencias. Aleksandr Zakhárchenko, primer ministro de la República Popular de Donetsk, siempre ha dicho: “Mariúpol es nuestro”. Pero creo que su capacidad de independencia y de decisión es mínima: por mucho que diga o deje de decir, quien manda es otro.

Sin apoyo de Rusia, los rebeldes del Donbass durarían cuatro días. Eso ya quedó patente en agosto de 2014: los rebeldes estaban a punto de perder frente a las fuerzas ucranianas, y si no hubiera sido por la intervención directa de las tropas rusas –oficialmente de vacaciones-, la guerra habría acabado.

- ¿Quieres decir que el apoyo ruso es tan fundamental? Los líderes de la República Popular de Donetsk y de la República Popular de Lugansk afirman que su revuelta bebe de un movimiento con un apoyo popular muy amplio.

- Es verdad que, antes del Maidán, existía un equilibrio frágil entre una identidad nacionalista ucraniana y una identidad más rusa dentro de Ucrania. Y el post-Maidán rompió con eso. Con el derrocamiento de Yanukóvich y el ascenso del nuevo gobierno, parte de la población del este de Ucrania pensó que en Kíev sí se había establecido un nuevo gobierno que no los representaba y que Ucrania viraría hacia una opción geopolítica (hacia occidente) que no les convenía. Además, temían a algunos elementos de ultraderecha que ahora se sientan en el gobierno y que puden recortar los derechos lingüísticos. Tenían un lógico sentimiento de agravio. Buena parte de la población estaba molesta y protestaba legítimamente. Pero los que comenzaron la lucha armada fueron Igor Strelkov y Aleksandr Borodai, dos moscovitas. Strelkov es coronel del FSB, reconocido por él mismo. La insurgencia fue organizada, coordinada y alentada por gente enviada desde Moscú.

Cuando estuve en Moscú la última vez, hablé con Pavel Kaniguin, uno de los principales periodistas rusos que trabajan en Ucrania, y le pregunté qué porcentaje de milicianos del Donbass son locales y cuáles son de fuera. Me dijo que los locales eran un 30% y los foráneos –la mayoría rusos-, un 70%. Otros periodistas, españoles que han estado allí, me confirmaron estas cifras. Pero no sólo eso: el comandante de una unidad rebelde prorrusa, Arseni Pavlov, alias Motorola, que es ruso, se quejaba hace poco de que los rusos van a Donbass a luchar mientras que los ucranianos de esa región se refugian en Rusia donde, además, cobran una pensión.

- Este 70% de foráneos, ¿son civiles, militares...?

- Hay civiles voluntarios, voluntarios con base militar, mercenarios y soldados de vacaciones.

- ¿De vacaciones?

- Técnicamente, sí. Muchos son soldados de leva que firmaron un documento según el cual pasan a ser kontráktniki, es decir, que tienen contrato con el ejército. Entonces les conceden una excedencia y es cuando los envían al Donbass. A algunos les pagan y a otros no. Esto es sobre todo informaciones del Comité de Madres de Soldados, una ONG que denuncia estas prácticas.

También hay redes de veteranos, de spetznaz, de cosacos... que envían a sus hombres. Hay gente de extrema derecha, grupos de imperalistas rusos...

- ¿Van también nostálgicos de la Unión Soviética? En un artículo que escribiste con Abel Riu en Cercle Gerrymandering decíais que entre los voluntarios europeos que luchaban a favor de la República Popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk hay gente tanto de extrema derecha como de extrema izquierda. ¿Este esquema se repite con los voluntarios que llegan desde Rusia?

- Si son nostálgicos de la URSS, lo son de la URSS como imperio. Igual que Putin, añoran la URSS como un vasto espacio bajo hegemonía rusa. Muy pocos lo son en el sentido de un proyecto de izquierdas. Hay un incremento de la visibilidad de la idea imperial en Rusia.

En una reciente entrevista, le hicieron notar a Strelkov que era curioso que anteriormente hubiera luchado en Chechenia contra los separatistas y ahora, en cambio, combatiera en Donbass a favor de los separatistas. Negó que se tratara de una contradicción porque ahora, según él, los separatistas son el gobierno de Kíev, que quiere quitar a Rusia un territorio que siempre ha sido ruso. Esta idea cada vez está más presente en la sociedad rusa: que Ucrania, como país, no ha existido nunca, que es una extensión de Rusia y que Rusia tiene todo el derecho a recuperarla. Incluso existe gente como Sergéi Glaziev, asesor de Putin, que dice que ya nos encontramos en la Cuarta Guerra Mundial.

- ¿En la Cuarta Guerra Mundial? ¿Y la Tercera?

- La Tercera Guerra Mundial fue la desmembración de la URSS. Ahora estamos en la Cuarta Guerra Mundial. Según Glaziev, los Estados Unidos quieren la hegemonía mundial y, por tanto, necesitan debilitar a Rusia. Y el campo de batalla donde han comenzado con esta lucha es Ucrania.

Otro ejemplo de un ideólogo que antes era marginal pero a partir de la crisis con Ucrania se ha convertido en mainstream es el fascista Aleksandr Duguin: aparece con frecuencia en el Primer Canal de televisión ruso y sus libros están entre los más vendidos de no ficción. Y esto tipo de discurso, desgraciadamene, es el que está penetrando en la población rusa hoy día.

David Forniès

El artículo fue originalmente publicado en catalán en http://www.nationalia.cat/ca/noticies/2099

Última actualización el Miércoles, 08 de Abril de 2015 11:52